Los idiotas que nos gobiernan han encendido un fuego que dejará ascuas ardientes durante décadas. Harto de mentiras. Mentiras sobre Catalunya, mentiras sobre el referendum, sobre España, sobre Europa y mentiras y más mentiras por los dos lados enfrentados en este asunto. Harto de ellos, quisiera recordarles algunas cosas. Que el referendum divide a los Catalanes, es una mentira. A los Catalanes y a las personas en general, nos unen más valores que la política pueda separar. Jamás hemos dejado de estar unidos por diferencias de opinión, de club de futbol, de gustos por la comida o la vida en general. La política no nos separa de los lazos que nos unen. Llegará el 1 de Octubre de la peor forma que podrá llegar y yo no voy a perder un solo amigo. Porque quiero más a mis amigos que a los políticos. Con mis amigos me une el afecto y el talento de ser felices , de reír, de disfrutar de la vida y solucionar las cosas con sentido común. En mayor o menor grado lo mismo nos une al resto de la gente. No nos hacen falta los políticos, sabemos hacerlo solitos. También nos une el hecho de que gane quien gane este disparate, a todos nos va a tocar, seguir trabajando, seguir tributando, seguir aguantando y luchando contra la corrupción y la mentira. Nos merecemos cosas mejores y está en nuestras manos conseguirlas. A nadie se le tiene que llenar la boca de la palabra Constitución, porque el 70% de la gente que votaron esta consitución ya han muerto y toca renovarla. De nuevo, gane quien gane...nos va a tocar seguir currando y pagando; de modo que no dejemos que los mismos se lo lleven crudo con una Constitución que les permita seguir haciéndolo.
También les gusta usar la frase "choque de trenes" para definir todo esto. Quiero recordarles, ante esto, que en un choque de trenes, lo primero que hay que hacer es retirar los trenes y mandarlos al chatarrero, donde jamás podrán volver a circular. Luego toca arreglar las vías y cuidar de las víctimas. Pero siempre empezando por retirar los trenes. Es lo que deberíamos hacer todos después del 1-0. Todos los que han llevado este asunto no tienen derecho moral a seguir en la vida pública.